Almohada de cuello: patrones gratis y cómo rellenarla con retazos
Intro
El movimiento de coser por Venezuela ya está en marcha. Somos cientos cosiendo y compartiendo patrones para ayudar a los venezolanos a reconstruir su vida. Has visto ropa interior, sábanas y ponchos, y quieres aportar algo tú también. Pues aquí te traigo este patrón de almohada de cuello, para contribuir con algo nuevo usando los retazos que tienes en casa o que te han sobrado de otros proyectos. Todo suma cuando cosemos por Venezuela.
Si has visto a mucha gente cosiendo por Venezuela, tienes una máquina y poca experiencia, y quieres colaborar, este es tu proyecto. Es casi a prueba de errores, perfecto para principiantes que quieren hacer algo para donar. Y si tienes dudas, no dudes en preguntar, estamos aquí para ayudar.
Después del terremoto, mucha gente está durmiendo sentada. En una silla, en un banco, apoyada contra una pared en un refugio. Durmiendo así, con la cabeza cayéndose hacia un lado, no descansa a nadie. Una almohada de cuello, de esas en forma de herradura que abrazan el cuello, ayuda a descansar al pasar la noche sentado.
No voy a inventar el patrón desde cero. Ya hay costureras maravillosas que han diseñado y compartido patrones de almohada de cuello gratis, probados y bien hechos. Lo que hago aquí es reunirlos en un solo lugar, darles el crédito que merecen, y sumarles algo propio: cómo rellenarla con retazos de tela en vez de comprar relleno, que es justo lo que hace falta para donar sin gastar de más.
Por qué vale la pena hacerla
Una almohada de cuello son solo dos piezas de tela iguales, cosidas alrededor y rellenas. No lleva cierres, ni botones, ni nada complicado. Si sabes coser una línea curva, sabes hacer esto.
Rinde con poca tela. Cada almohada sale de medio metro o menos, y si la rellenas con retazos en vez de guata, aprovechas lo que ya tienes en casa. Es de los pocos proyectos donde las sobras de tela no son un extra, son el material principal.
Patrones gratis, con crédito a sus creadoras
Aquí tienes varias opciones de patrones gratis. Cada una tiene su propio estilo y algunas piden suscribirte a un boletín para acceder, así que te lo aviso de antemano en cada una.
TREASURIE, de Luisa Clare. Descarga directa en PDF, sin necesidad de suscribirte a nada. Incluye un cuadro de prueba para verificar que el patrón se imprimió al tamaño correcto, y un video tutorial. De las opciones aquí, la más fácil de conseguir sin barreras.
Hello Sewing. Patrón en forma de U, para imprimir al 100% en A4 o carta. Esta es la fuente del método para dibujarlo sin imprimir que explico abajo: si no tienes impresora, puedes dibujar el patrón tú misma.
Sin impresora: dibújalo tú misma
Si no tienes cómo imprimir, no hace falta. La almohada de cuello es una figura sencilla, y Hello Sewing lo dice bien en su tutorial: se puede dibujar a mano sin problema.
Si tú o alguien en casa ya tiene una almohada de cuello (comprada o hecha), dóblala por la mitad con cuidado y ponla sobre una hoja grande o un cartón. Traza el contorno de esa mitad con un lápiz, siguiendo la curva tal cual es. Añade uno o dos centímetros alrededor de todo el contorno para el margen de costura (la almohada real que estás calcando ya está cosida, así que su borde es la línea de costura, no la de corte). Ese trazado es tu molde, listo para doblar en la tela y cortar.
Dobla el papel por el centro antes de recortar y las dos mitades quedan iguales. Luego pon ese molde sobre la tela doblada, y corta a través de las dos capas para tener las dos piezas (frente y espalda) de una vez.
Prelavado de telas
Si puedes, lava la tela antes de coser. No solo porque pueda encoger, sino porque esta almohada va a estar en contacto con la cara y el cuello, y a veces guardamos la tela y los retazos en sitios donde se acumula polvo. Una lavadita antes de empezar evita incomodidades y posibles alergias, sobre todo si la almohada es para un niño.
Qué tela usar
Como la almohada toca la cara y el cuello, la tela tiene que ser suave y fresca. Lo mejor es algodón suave, que es fresco, cómodo y fácil de coser. La franela de algodón también va muy bien y es más calientita. Si tienes tela de toalla o coralina, quedan muy suaves al tacto.
Puedes hacer el frente de una tela y la parte de atrás de otra, así aprovechas retazos más grandes de colores distintos y queda bonita.
El relleno de retazos: cómo hacerlo bien
Todos los patrones de arriba sugieren guata o relleno de poliéster. Pero si estás cosiendo para donar, lo más probable es que no quieras (o no puedas) comprar relleno especial. Aquí es donde entra el aporte de esta guía: cómo rellenar bien con los retazos que ya tienes.
Corta los retazos pequeños. Este es el paso más importante. Si metes pedazos grandes de tela, la almohada queda con bultos duros y espacios vacíos. Corta los retazos en pedacitos pequeños, del tamaño de un par de dedos o menos. Mientras más pequeños, más pareja y suave queda la almohada.
Usa retazos suaves para rellenar. Los recortes de algodón, franela, jersey (tela de camiseta) o tela de punto rellenan muy bien. Evita rellenar con pedazos gruesos o tiesos, como mezclilla dura o tela plástica, porque quedan incómodos.
Rellena en capas y aprieta. Ve metiendo los retazos poco a poco, empujándolos bien hasta el fondo de las curvas con un lápiz o una cuchara de palo. Llena en capas y aprieta cada tanto, para que no queden huecos.
Una nota honesta: una almohada rellena de retazos queda un poco más firme y pesada que una rellena de guata, y no se lava tan fácil (la guata se seca rápido, los retazos tardan más). Pero para donar, aprovechar lo que ya tienes vale mucho más que comprar relleno, y una vez bien hecha es igual de cómoda.
La ropa que ya nadie necesita, convertida en relleno
Todas hemos visto las fotos y los videos: montañas de ropa donada a Venezuela, mucha de ella inservible. Ropa rota, vestidos de fiesta, tacones altos. Cosas que salen del corazón pero que, con tanto llegando a la vez, terminan sin uso, y varios centros de acopio de la UCV y la UCAB ya pidieron públicamente que la gente dejara de mandar más ropa y zapatos, porque ya no daban abasto.
Grupos de voluntarios, con el apoyo de la UCAB y la UCV, encontraron una solución preciosa para esa ropa sobrante: la están convirtiendo en relleno para cojines. Cortan la tela en retazos, la pasan por una trituradora, y ese material se convierte en un relleno mullido y cómodo, listo para dárselo a alguien que perdió su casa en el terremoto. Es exactamente la misma idea de esta guía, solo que a mayor escala.
Me encanta esto por lo que representa: en vez de que esa ropa termine en un vertedero o tirada en la calle, se recicla en algo que da comodidad a otra persona. Si tienes ropa que ya no sirve para donar como ropa (rota, muy vieja, de una talla que ya no se usa), no la botes. Córtala en retazos y dale la segunda vida que estas iniciativas ya le están dando: rellena algo con ella.
Cómo se arma, en corto
Almohada de cuello, paso a paso
Cada patrón de la lista trae sus propias instrucciones, y esas siempre mandan. Esto es solo la forma general del proceso, de principio a fin.
-
1
Corta el molde sobre el doblez
Dobla la tela, pon el patrón sobre el doblez y corta a través de las dos capas. Hazlo dos veces: frente y espalda.
-
2
Junta las piezas
Ponlas derecho con derecho (los lados bonitos hacia adentro) y sujeta con alfileres o pinzas por todo el contorno.
-
3
Cose el contorno
Con 1 cm de costura, dejando una abertura de 6 a 8 cm en la curva de afuera para poder voltear y rellenar.
-
4
Haz piquetes en las curvas
Corta triangulitos pequeños en el margen, sin llegar a la costura, para que las curvas queden suaves al voltear.
-
5
Voltea al derecho
Saca la almohada por la abertura que dejaste. Usa un lápiz o una cuchara de palo para sacar bien las curvas.
-
6
Rellena con retazos pequeños
Mete los retazos poco a poco, empujando bien hasta el fondo de las curvas, en capas y apretando para que no queden huecos.
-
7
Cierra la abertura a mano
Con puntada escondida (puntada de escalera), cierra el espacio por donde volteaste y rellenaste. Y ya está.
El truco está en el relleno: retazos cortados pequeños, del tamaño de dos dedos o menos, hacen una almohada pareja y suave en vez de llena de bultos.
@caramba.crafts · Para Venezuela
Lo que necesitas, en corto
Medio metro de tela suave (o retazos grandes para el frente y la parte de atrás), un montón de retazos pequeños para el relleno, hilo de poliéster, tijeras, y algo para empujar el relleno (un lápiz o una cuchara de palo). El molde, de alguno de los patrones de arriba, o dibujado a mano.
Cierre
Una almohada de cuello es de esas cosas pequeñas que hacen una diferencia grande cuando alguien está durmiendo sentado y agotado. Gracias a las costureras que compartieron sus patrones gratis para que esto fuera posible, y que quede rellena con los retazos que de otro modo botaríamos lo hace todavía mejor: nada se desperdicia, todo abriga.
Si haces alguna, etiquétame en Instagram (@caramba.crafts) para poder compartir tu trabajo y que llegue a más manos.
Y si ya estás cosiendo para ayudar, en estas guías tienes más cosas que hacer, todas pensadas para donar:
